El lado más oscuro y siniestro de las fotos del recuerdo
Vaya pena podemos sentir si pensamos un día, por puro aburrimiento, mirar fotos del pasado. No sé qué empeño tenemos en revolverlo y actualizarlo. Que si mira esta foto, estos que ya no están y estos a ver si desaparecen ya, que si en esta época estaba más delgado/a, que si hay que ver como me traicionó este amigo, este otro nunca lo llamo y debería hacerlo, ¿Qué veía de bonito en esos pantalones de estilo incalificable?, ¿hace cuanto no me doy unas vacaciones?, etc. En fin, que por más que lo mires, le des las vueltas que quieras y disfraces de lo que lo disfraces, es muy difícil encontrarle el lado positivo. Y no me vale la felicidad de recordar tiempos memorables, puesto que viendo esas fotos, seamos realistas, nos damos cuenta que no fueron tan memorables y que permanecían mucho más bellos en ese hueco de nuestra mente, donde la memoria ha ido perdiendo su lugar y lo ha ido ocupando nuestra fantasía más astuta, que nos permite embellecer esos recuerdos, ahora ya, un tanto borrosos.